domingo, 18 de septiembre de 2011

Este martes 20 de septiembre . . . FUNCIÓN ESPECIAL

Este martes a las 8:30pm, El último sábado de junio se engalana al contar con la actuación especial de su director, el también actor Cristóbal García-Naranjo en el papel de Miguel.
No se pierdan esta oportunidad única  de ver EL ÚLTIMO SÁBADO DE JUNIO, más vivo que nunca.

lunes, 22 de agosto de 2011

Entrevista a Cristóbal García-Naranjo

No es impune que el protagonista sea un abogado. En eso a veces nos convertimos todos, juzgando a los demás, predicando la mejor forma de vivir o ver la vida.
Eso y más me platicó Cristóbal García-Naranjo, director y principal responsable de la puesta en escena de El último sábado de junio, obra sobre la cual escribí hace unos días y que el pasado fin de semana terminó con éxito su primera temporada en la Ciudad de México. 

¿Por qué decidiste montar El último sábado de junio? ¿Y por qué ahora? Desde niño me he cuestionado lo que la sociedad ofrece como opciones para relacionarnos, para identificarnos. Estructuras cerradas, ignorancia, comportamientos que responden a una inercia y no a una convicción…entre las más presentes. Con la sensación de que la vida pasaba de largo y simplemente con la de no hallarme en ninguna categoría de las que se me ofrecían, me preguntaba sobre el origen de esta situación. La gente automáticamente busca ser “práctica” e inmediatamente pone etiquetas: “tú eres esto”, “tú eres lo otro”. Algunos se conforman y ya, otros dicen “es que así es, no hay de otra”. Otros, como yo, luego de buscar incansablemente la etiqueta en la que nos sintiéramos plenos y no encontrarla, decidimos cuestionar, replantear e incluso reinventar nuestra realidad, nuestro entorno.
En mi búsqueda por encontrar un texto que me permitiera explorar y hablar de esto, encontré The last Sunday in June de Jonathan Tolins, texto que desde el principio me pareció una obra con un gran potencial. Lo fui estudiando y encontrando un texto poético con muchísimas ramificaciones que analizaban, entre muchas otras cosas, un mismo fenómeno: identidad-sexualidad desde diversas posturas, lógicas diferentes, pero todas válidas. Me di cuenta que podía ir mucho más allá de la propuesta original del autor y profundizar, universalizarla todavía más. El autor originalmente iba a llamarla Another gay play (Otra obra gay). Qué bueno que no lo hizo porque lo que él escribió va mucho más allá de lo “gay”.
He sido muy cuidadoso en la elección de las palabras. He puesto un énfasis en el lenguaje, en la importancia de utilizar una palabra y no otra, origen para mí de muchos de los problemas relacionados con la visión que actualmente se tiene de la sexualidad (producto también de nuestra historia), y confusiones que llegan a ser fatales. A mí me parece alarmante que hoy en día la mayoría de la gente no sepa las diversas opciones que la naturaleza nos da en cuanto a nuestra sexualidad y a nuestra identidad, y que para ellos todo lo que se salga de o rompa con el esquema que aprendieron sea reprobable o “tolerable”, pero mientras no lo tengan cerca. Mi adaptación plantea esto, dejar abierta la reflexión, mandar a la gente a que consulte diccionarios, hacer preguntas más que resolverlas, sensibilizar, invitar a crear nuevos paradigmas.
Sentido del humor tendría que tener un texto que se metiera hasta esas honduras. El último sábado de junio tiene este gran ingrediente y se explota en diferentes situaciones, sobre todo con personajes como Beto, que por estructura cumplen la función de amenizar y relajar las tensiones que se van creando, lo que vuelve el montaje muy divertido.
El montaje lo vengo trabajando desde hace más de dos años. De haber tenido más apoyo lo habría estrenado el año pasado con Eduardo España, Andrés Zuno, Daniela Zavala y José Carlos Femat en el elenco (quienes ya no pudieron continuar por diversos compromisos) como continuidad de obras como Príncipe y Príncipe y antesala de Cock y Gotas de agua sobre piedras calientes. El último sábado de junio, una producción independiente que se enfrentaba no sólo al prejuicio que la etiquetaba como “obra gay” por el tema que trata (del cual la misma obra se burla), sino a la indiferencia y poco compromiso real que en muchos niveles nuestra ciudad experimenta hacia el arte y la cultura, concretamente el teatro. Busqué apoyos, patrocinios por cielo, mar y tierra. Muchos me decían, “pero, ¿cómo vas a montar esto? ¿Quién se va a atrever a hacerlo? Como que se presta a pura jotería”.
El año pasado era el primer “último sábado de junio” con la ley de matrimonio universal aprobada en nuestra ciudad. Parecía el momento justo para detenerse y reflexionar sobres las nuevas opciones que se ofrecían, sobre qué se triunfaba, si eso realmente cambiaría nuestra visión, si cambiaría a la sociedad. Hoy por hoy, estamos por cerrar la primera temporada de la obra contentos y satisfechos de haber iniciado un diálogo, de ver el interés y la identificación que ha despertado en los asistentes, de ver tanto las reacciones de entusiasmo como las de incomodidad, pues en la diversidad de opiniones está la riqueza, y porque este proyecto no se hizo para descubrir el hilo negro, sino para zurcirlo.

¿Quién hizo la traducción y adaptación? Yo hice la traducción, y mi adaptación fue enriquecida y terminada por las aportaciones que los actores hicieron durante el proceso de montaje, lo que dio como resultado la versión final, lo que es un decir, ya que como es un trabajo vivo continúa evolucionando y lo seguirá haciendo hasta la última función.

¿Cuál es tu opinión de que se realicen marchas del orgullo LGBT en DF, o en México en general? La pregunta en sí misma es capciosa, ya que de entrada encierra dos términos en los que vale la pena detenerse antes de contestarla cabalmente.
Según el Diccionario de la Real Academia Española y Wikipedia, orgullo significa arrogancia, vanidad, exceso de estimación propia, que a veces es disimulable por nacer de causas nobles y virtuosas. LGBT son las siglas que designan colectivamente a lesbianas, gays, bisexuales y personas transgénero. En la obra Tomás expone la pregunta “¿por qué se le llama orgullo gay? ¿No debería ser dignidad de la diversidad sexual?” Dignidad significa gravedad y decoro de las personas en la manera de comportarse, respeto que una persona tiene de sí misma y quien la tiene no puede hacer nada que lo vuelva despreciable a sus propios ojos. Diversidad significa abundancia, gran cantidad de varias cosas distintas. Discriminar significa seleccionar excluyendo.
Sería el término más apropiado, claro, si y sólo si sus integrantes se identifican con lo que el término significa y si aspiran a ello. Porque de no ser así lo que se abandera es un desfile de franjas de colores y etiquetas, en las que nunca van a acabar de englobar a todos por más que le agreguen letras al “colectivo” (en esta última marcha fue LGBTTTI). ¿Para esto, dónde estarían los heterosexuales? ¿Qué pasa con los que no se sienten identificados en ninguna de estas categorías? En la naturaleza, la línea entre un color y otro en un arcoiris es ilusoria, no es categórica. Está llena de matices infinitos que abarcan todas las posibilidades con las que nuestra sexualidad ‘polimorfa y perversa’ se expresa. Y si el respeto, el reconocimiento y la no discriminación es lo que se pretende, habría que ponderar las semejanzas, lo que nos une, lo universal de nuestra esencia, y no las etiquetas, no la creación de “guetos”. Dejar ser, dejarse uno ser, y no gastar tanta energía en querer pertenecer a un mundo. Mejor poner toda esa energía en crearlo.
Estas marchas tienen, han tenido y seguirán teniendo su valor per se a lo largo y ancho del mundo, y algunas han evolucionado dependiendo de las necesidades y matices que la gente de cada ciudad les da. Hay mucho por hacer. Pero hay que revisarlas, replantearlas y hacer un ajuste en la visión que en el fondo pretenden. Y no tanto las marchas, sino lo que nosotros pretendemos como personas. La Marcha de la Dignidad de la Diversidad Sexual tendría que ser una celebración de vida, una celebración a la riqueza que tenemos como seres humanos, una celebración a las diferencias, porque en ellas radica nuestra importancia, nuestro valor, una celebración en la que todos converjamos.

¿Podrías compartir alguna anécdota sobre la retroalimentación que han recibido con la obra? Para mí ha sido fascinante observar el fenómeno que esta obra ha causado y sigue causando en la gente. Desde el día 1 que convoqué a un grupo de actores y amigos a realizar una lectura de la obra hace dos años, he sido testigo y cómplice de las más variadas reacciones y depositario de profundas reflexiones. Y es que en esencia, como he comentado ya en varias ocasiones, se tocan “fibras sensibles”.
Como lo digo en la sinopsis,
para algunos es como cualquier día, para otros es su gran día, para unos cuantos es el día en que algo se sacude… y no precisamente una bandera.
Y lo mismo ha aplicado para los que han asistido a ver la obra: para algunos es como cualquier obra (otra obra gay, otro intento por reivindicar el teatro gay); a otros les estorbó un sillón; para otros es una gran obra (teatro mexicano que da gusto ver, qué bien se siente cuando se ve un trabajo bien hecho); para los privilegiados es la obra que les sacude todo su ser (me ayudó a tomar una decisión para el primero del resto de mis días).
Me llamó la atención que una reseña apareciera en la sección LGBT de una revista y no la de teatro (ya que si de categorías se trataba, me parecía más apropiada la segunda), y que expresara que no alcanzaba a entender del todo a donde quería llegar la obra. El autor de la reseña invitaba al público a que acudiera y forjara su propia opinión. Si la expectativa era ver encumbrado lo L, G, B, T, ciertamente no es ésa la pretensión. Por el contrario, deliberadamente se ha buscado cuestionarlo, deshebrarlo, ponerlo de cabeza, romperlo y replantearlo.
Y el texto es contundente, lo dicen los últimos dos personajes que aparecen:
Las reglas de antes no tenían mucho sentido y las de ahora no son mejores que esas. Nadie sabe ya cómo es que se supone que debemos ser.
Somos como pioneros dirigiéndonos hacia terreno desconocido… Hacia la creación de otro mundo. Ésa es la propuesta: renovarse o morir. ¿O, por qué no, morir para renovarse?
Hay gente que ha ido cinco veces. Hay gente que se ha desplazado al teatro desde colonias muy lejanas e incluso hay quien ha venido desde Cuernavaca, Puebla y Veracruz específicamente a ver la obra. Hay quienes han ido y nos abordan conmovidos a mí y al elenco al final de la función queriendo compartir sus reflexiones y testimonios.

A partir del 9 de agosto, la segunda temporada de El último sábado de junio en Teatro Julio Prieto (Eje 4 Sur Xola 809, Col. Del Valle) los martes a las 20:30 horas.

jueves, 4 de agosto de 2011

¡NUEVA TEMPORADA! Teatro Julio Prieto

¡Estamos en el Teatro Julio Prieto!  
El último sábado de junio más vivo que nunca... 

TODOS LOS MARTES  8.30pm

Televisa recomienda: click aquí

Boletos en taquilla y en TicketMaster
Costo del boleto $120.00 pesos

El teatro cuenta con Valet Parking. 

TEATRO JULIO PRIETO
Xola 809, Esq. Nicolás San Juan
Col. del Valle, Del. Benito Juárez
03100 Distrito Federal
a 7 cuadras de Insurgentes
Metro más cercano Etiopía 
ver mapa

lunes, 25 de julio de 2011

Último fin de semana el Teatro Sergio Magaña

Este fin de semana, estamos por cerrar este gran ciclo en el Teatro Sergio Magaña. Sólo nos quedan 3 funciones más y sentimos como si apenas lo estuviéramos saboreando. La respuesta de la gente ha sido increíble y nos sentimos muy contentos de nuestro trabajo. Sabemos que hemos tocado corazones, abiertos mentes y sobretodo hemos iniciado un diálogo. Agradecemos a toda la gente que nos ha apoyado, a todos nuestros seguidores, a los que han compartido sus comentarios, y les pedimos nos ayuden a que más gente viva la experiencia de El último sábado de junio. Hay mucha gente que la necesita, a la que le gustaría y disfrutaría, pero que no la conoce o necesita un empujón para ir. Ayúdenos a que nadie se la pierda.

Y para compartir, una reflexión. Las etiquetas no funcionan, quizá sean de utilidad pero sólo si son un peldaño que subimos para ampliar nuestro conocimiento, nuestra percepción de la vida... y no una estación rígida, cómoda, donde nos atasquemos dando por hecho que así es la vida.

"La plaga de la humanidad es el miedo y el rechazo a la diversidad: monoteismo, monarquía, monogamia, y en nuestra era, monomedicina. La creencia de que sólo existe una manera correcta de vivir, sólo una manera de regular asuntos religiosos, políticos, sexuales, médicos, es la el origen de la mayor amenaza del hombre: miembros de su propia especie, empeñados en asegurar su salvación, su seguridad, su cordura."

-Thomas Szasz


domingo, 24 de julio de 2011

Detrás del arquetipo... seres humanos complejos

EL ÚLTIMO SÁBADO DE JUNIO, de Jonathan Tolins
Detrás del arquetipo, presenta a seres humanos complejos.
Texto y fotos: Salvador Perches Galván. 
http://www.revistaerre.com/teatro2.htm
 
El teatro gay, como género, no existe, como no existe el teatro heterosexual.
Cómo hablar de teatro gay, sin saber ¿qué es gay?. Según el Webster¨s Word Histories, la palabra gay procede de un filme de Gener Autry, el cowboy cantante, llamado The Gay Cowboy, aunque el término proviene del francés gai, que pretendía aludir al alegre y animada, ya en el siglo XVIII se entendía como libidinoso.
Hasta hace algunos años el teatro que se hacia en México no se clasificaba por preferencias sexuales, actualmente decir teatro gay es como decir teatro callejero o teatro infantil, que, en este caso es un teatro en que la temática va dirigida a los niños, ¿el teatro gay, va dirigido a homosexuales y lesbianas?, para que el teatro gay sea verdadero y respetado ¿debe representar sus necesidades y verdades?.
En Un esbozo del teatro gay mexicano, su autor, Alejandro Díaz Cabriales afirma:
“Una de las trincheras más efectivas en donde se ha gestado la lucha por la defensa de los derechos de la comunidad homosexual en México corresponde al terreno de las artes. El teatro,  ha acercado a la sociedad las formas de vida, problemáticas y quehaceres cotidianos de las diferentes formas de vivir la homosexualidad.
Haciendo un poco de historia de la homosexualidad y su relación con el arte, para los creadores, pintores y poetas, del siglo XVII al XX, la homosexualidad fue una manera privilegiada de representación donde "se celebra el amor de los cuerpos" (Abelleyra; 1995). Esta noción se continúa abanderando el día de hoy, sobre todo en el mundo de las letras y las artes.
Sin embargo, ni aún los grandes poetas o escritores se han salvado del fantasma de la homofobia, discreta en unas ocasiones, pero en otras era el hilo conductor de sus obras. Es el caso de Oscar Wilde, quien fue condenado a trabajar de manera forzada por dos años a causa de su homosexualidad.
En México, el poeta Salvado Novo se ganó el apodo de "Nalgador Sobo" y fue objeto de escarnios por parte de José Clemente Orozco, Diego Rivera y Tristan Marof, quien se refería al grupo de "Los Contemporáneos" (al que Novo pertenecía) como los "señores literatos jotos".
Más aún, nadie puede negar que La importancia de llamarse Ernesto, de Oscar Wilde, representa una de las piezas más significativas de la literatura gay y de la literatura universal. La dramaturgia es un instrumento que desde los griegos se ha usado para representar realidades, para dar a conocer y reconstruir las visiones del mundo y representarlas en un escenario, en ocasiones se obedece al principio de que nadie reconoce su propia realidad hasta que la ve sobre un escenario.
El espacio detrás del telón es el que da validez y legitimidad a las historias, gracias a que está clasificado bajo la categoría de "arte" y, por lo tanto, es aceptado sin mayor recelo.
Sólo basta pensar si el caso de un travestí (que por cierto tiene su origen en el teatro Isabelino, en donde la falta de actrices obligaba a hombres a representar papeles femeninos) con la misma historia y los mismos problemas se ve de la misma manera en televisión que en teatro. Por supuesto que no. Y es que uno es arte y el otro es entretenimiento. He aquí donde entra otro punto vertebral en el teatro gay; la estereotipia.
En la mayoría de los casos, el autor está tan inmerso en el mundo de lo "aparente" que cuando construye un personaje para teatro, aún cuando conozca su verdadero origen, características y cualidades, forzosamente recurrirá a un estereotipo para hacerlo reconocible para el público”.
Por su parte Sergio Raúl López, en "La autocensura gay fomenta la marginación y la discriminación" (El Financiero S.A. de C.V. Lunes, 23 de enero de 2006), en entrevista con Alberto
Legorreta, abordan el tema de la siguiente manera: 
“Maniatada por estereotipos como el travestismo, la pornografía, el sida o las banderitas de arco iris, la compleja identidad de la comunidad gay se mantiene oculta. Para mostrarla a la sociedad mexicana, y provocar su integración. Sin elementos como hombres con ligueros y tangas, senos postizos, pelucas, ni colorete, mucha gente se cuestiona: ¿cuál es el elemento gay de las puestas teatrales?
No es el sexo, estereotipos o clichés, es una temática gay y si se mira un desnudo o una relación sexual, es porque es necesaria en términos dramáticos o narrativos, sin sensacionalismo, en una sociedad que busca el amarillismo o el escándalo en torno a lo gay.
Es por ello que viene la reflexión: ¿qué es en este momento lo gay en México?"
Cuando se anuncia teatro gay vemos fotografías de referencias sexuales, pequeños foros que se relegan a sí mismos. Lo que no han entendido es que se trata de un movimiento cultural mayor, que existe y está ahí para que la gente lo vea y lo juzgue. Se trata de abrir horizontes.
-¿Por qué el teatro gay está oculto y refundido en pequeños foros para espectáculos nudistas y XXX, y como género no está bien identificado a nivel oficial?
-Es un fenómeno interesante y supongo que se da en todo el mundo: hay mucho trabajo con temática gay en el INBA, la UNAM, el Cenart, en distintos foros, pero sin identificarse como tal. Y los que así se identifican carecen, no quiero decir de calidad, pero sí del discurso sobre la actualidad mexicana, precisamente pensando en todos esos pequeños logros de tener presencia con temáticas, personajes y figuras como directores, escenógrafos o actores.
Más allá de banderas de arco iris o el travestismo, es el ser normal: si quieres salir con un saco pero quieres ser gay, lo eres porque así decidiste serlo; lo que ocurre es que muchos piensan que hay determinadas maneras para serlo, de acuerdo a los estereotipos. Y yo creo que no, mejor hay que proponer.
Ya lo dijo en alguna ocasión el dramaturgo José Ramón Enríquez: en este momento de la historia, los gay deben proponer cada día nuevas formas en su manera de vivir, en sus relaciones, amistades o trabajo; deben ser propositivos sin importar que los demás se sientan identificados”.
Hay tres posturas declaradas alrededor del teatro gay: una afirma que existe un teatro gay, y que es aquel hecho por gays y trata asuntos homosexuales. La segunda defiende la existencia de un teatro gay, que trata temas gays pero que puede estar hecho por heterosexuales, como Jesús González Dávila (que escribió obras importantes como Amsterdam Boulevard y Pastel de zarzamora), y que tocan el tema desde la perspectiva de la condición humana, y la tercera niega la existencia de un teatro gay, a pesar de estar hecho por personas homosexuales, porque no creen que haya que sexualizar el arte. Lo importante de este teatro es que trate la homosexualidad para hacer pensar y concienciar al público sobre este asunto".
En la dramaturgia mexicana destacan, entre otras, estas obras de temática gay: Y sin embargo se mueven, de José Antonio Alcaraz; Camaleones, de Óscar Liera; Pastel de zarzamora, de Jesús González Dávila; El Edén, de Juan Jacobo Hernández; Los gallos salvajes, de Hugo Argüelles.
Los chicos de la banda, La escalera, El beso de la mujer araña, La jaula de las locas, Mi noche con Diego, La fiesta, Sexplicito, Giro Negro o Efebos, estas dos últimas iban mas allá de la mera anécdota gay, introduciéndose al oscuro mundo de la prostitución masculina, son algunas de las puestas en escena que han tenido buenas respuesta de público y critica y que giran en torno a la temática gay
Sí las historias giran en torno a gays que salen del estereotipo, y ofrecen una visión sobre una persona gay y sus conflictos. Pero…¿qué tipo de visión? Ése es el problema, que han tratado de adjudicar el término de "teatro gay" a obras cuyo mayor atractivo son los desnudos masculinos. En cuanto a la trama, la dirección, etcétera, ofrecen poca calidad, esto, afortunadamente ha cambiado y en fechas reciente existe la oportunidad de ver teatro de primera en nuestro país, desde el teatro institucional al comercial, como lo ejemplifican obras como Cock, Gotas de agua sobre piedras calientes y ahora en cartelera El último sábado de junio.

El Día Internacional del Orgullo LGBT (lesbica, gay, bisexual y transexual), también conocido como Día del Orgullo Gay (en inglés, gay pride), es una serie de eventos que cada año los colectivos LGTB celebran de forma pública para instar por la tolerancia y la igualdad de los gais, lesbianas, bisexuales y transexuales. Tal fiesta tiene lugar el 28 de junio, habiendo celebraciones en prácticamente todo el mundo en torno a ese día, siendo común desplazarlas al sábado posterior al 28, el último sábado de junio, fecha en que se conmemoran los disturbios de Stonewall (Nueva York, Estados Unidos) de 1969, que marcan el inicio del movimiento de liberación homosexual. Para Miguel, el último sábado de junio es como cualquier día. Para Tomás, es un gran día. Bajo su ventana, en su domicilio en pleno Paseo de la Reforma, la marcha gay desfila por la calle. La felíz pareja prepara su mudanza a los suburbios de la ciudad y algunos amigos llegan inesperadamente a su departamento para disfrutar desde la inmejorable vista el desfile. La triada, compuesta por Juan, Carlos y Beto, llega a completar un grupo diverso en edades, visiones y demografías de la Ciudad de México. Mordaces y divertidos, provocan una serie de eventos que cuestionan las bases de su propia identidad. La obra da un giro inesperado con la sucesiva aparición de los últimos tres personajes, Jaime, Quique y particularmente Susana; quienes nos recuerdan que “sus dolores” tocan las fibras sensibles de la sociedad.
La riqueza y el valor de El último sábado de Junio, original de Jonathan Tolins, radica en que detrás del arquetipo, presenta a seres humanos complejos con quienes todos, podemos identificarnos, confronta a replantear las bases en las que fincamos nuestra identidad, a tomar conciencia de las categorías ilusorias con las que justificamos nuestro comportamiento y de las que insistimos tanto en ser parte.
Jonathan Tolins es dramaturgo y guionista. En el 2010, su obra Secrets Of The Trade tuvo una temporada exitosa y fue aclamada por la crítica en off-Broadway. Otras de sus obras son The Last Sunday In June (en off-Broadway, dirigida por Trip Cullman, en México adaptada y dirigida por Cristóbal García-Naranjo), The Twilight of the Golds, estrenada en Broadway  y If Memory Serves. Por su obra teatral Jonathan ha recibido diversos reconocimientos. Al lado de su coguionista, Seth E. Bass, Jon escribió y coprodujo una versión fílmica de El ocaso de los Gold para Showtime y fue mostrada en Sundance y en el festival de cine de Chicago y también estuvo en salas cinematográficas. Su película Nadie te quiere más que yo, protagonizada por John Cusack, se estrenó en el  2007 con New Line. Para la televisión, Tolins trabajó como escritor en Night Rap para HBO, Queer As Folk en Showtime (en la primera temporada, también coprodujo).
El último sábado de junio es el primer montaje en México y América Latina de una obra del dramaturgo estadounidense Jonathan Tolins. The Last Sunday In June es traducida por primera vez al castellano y adaptada al contexto mexicano por Cristóbal García-Naranjo, quien afirma: “Es imprescindible en nuestro país explorar y tratar de manera cabal y directa los temas de diversidad sexual. Desde nuestra trinchera teatral nos interesa provocar la acción en pro del avance en materia de derechos humanos, del reconocimiento y del respeto que nos corresponde a todas las personas que vivimos en nuestro país. Ésta es nuestra manera de participar social y artísticamente en el marco de la lucha de los movimientos sociales de grupos y minorías oprimidos por su preferencia sexual o sexo, por vivir con VIH o SIDA, por tener un estilo de vida alternativo... Este marco en la actualidad ha generado gran polémica y múltiples debates a raíz de la aprobación de la ley que avala matrimonios entre personas del mismo sexo y adopción en la Ciudad de México. La importancia de este proyecto radica en la invitación a la creación  de nuevos paradigmas, a la generación de un diálogo abierto y de nuevos acuerdos que inviten a ir un paso más allá de la tolerancia, y sobre todo, a la convivencia desde un nuevo piso”.
El último sábado de junio habla de relaciones, de amor, de enajenamiento, de identidad y pertenencia, de diversidad sexual, de matrimonio, de transgresión al orden moral para aspirar a la capacidad de franquear la controvertida discusión de géneros y preferencias.
Aunque en principio la obra incurren en todos los lugares comunes del “teatro gay”, da un giro inesperado con la aparición de los últimos tres personajes; quienes nos recuerdan que sus problemas inciden a la sociedad en general.
Con adaptación, dirección y producción de Cristóbal García-Naranjo, los personajes de Tolins cobran vida en el desempeño irregular de los actores: Emmanuel Morales es Miguel; Francisco Rubio es Tomás; Alberto Garmassi, muy simpático en su papel de chicuelo recién desclosetado, es Juan; Héctor Berzunza, excelente en su papel de la loca portadora de VIH, con una serie de matices que el esplendido actor evita que su complejo personaje caiga en el chiché o en el estereotipo del cine mexicano ochentero, es Beto; Juan de la Loza es Carlos; Francisco Cardoso es Jaime; Eduardo Quintana es Quique; Ma. Del Carmen Félix, moderada, de buena presencia y mayor credibilidad es Susana, personaje que libra a la obra de caer en el lugar común, siendo ella la que se encarga de darle el giro inesperado a la trama.
La obra busca llegar a la máxima intimidad con el espectador y provocar en él conciencia y responsabilidad, intenta sensibilizarlo, al ser un reflejo de nuestro contexto contemporáneo que grita por un cambio. Habla de los problemas inherentes a la identidad, de las complicaciones que vienen con la acumulación de edad. La temática y las situaciones de la obra invitan a replantear los conceptos de amor, de pareja, de matrimonio, la vigencia de los significados y las implicaciones esenciales de ser o considerarse, sea cual sea la identidad, hoy en día.
 “El mundo gay es brutal, siempre hay alguien que te pisa los talones”, dice uno de los personajes de El último sábado de junio, cuyo tema principal, más que la homosexualidad, es la necesidad de reconocer a las personas como seres humanos, y no como seres etiquetados.
Aunque parece que está  pensada para un grupo específico, en realidad el montaje está dirigido a adolescentes y adultos, puede, incluso ser una obra familiar, ya que no incluye palabras soeces, desnudos injustificados no situaciones escabrosas, y es que, en lo universal de las cosas que les pasan a los personajes está su riqueza, asegura Cristóbal García Naranjo, quien comenzó desde hace dos años la adaptación de la obra, y luego de una búsqueda constante, el actor, director y escenógrafo egresado de Casa del Teatro, consiguió el apoyo de distintas instancias, entre ellas el del Sistema de Teatros de la Ciudad de México, a través de la Secretaría de Cultura, con lo que la obra pudo levantar telón en el Teatro Sergio Magaña.
De acuerdo con García Naranjo es hora de poner un alto a la inercia colectiva por la que nos solemos dejar llevar, de frenar toda esa información “sexualizada y pornografizada” proveniente de los medios de comunicación, la publicidad, la educación, los amigos o el trabajo. “El mensaje de esta obra es que reconozcamos honestamente cuáles son nuestras necesidades, quienes somos realmente, si estamos felices con lo que hacemos y con nuestra vida, y si no, hacer algo para cambiarlo” 
 
El teatro es de todos ¡Asista! 
Recomendable

jueves, 14 de julio de 2011

GANADORES del Domingo 17

Por decisión unánime, a continuación los nombres de los ganadores de la promoción de pases dobles para la función del Domingo 17 de julio a las 6pm:

Roberto Campos Mercado
Iliana Granados
Juan Fernando Lofrano
Manuel de la Rosa


¡¡¡Felicidades a nuestros 4 ganadores y gracias por compartir sus reflexiones!!! 
Ayúdenos a promover la obra, sólo quedan 2 fines de semana.

En sí misma, la homosexualidad es tan limitante como la heterosexualidad. El ideal debería ser: ser capaz de amar a una mujer o a un hombre, es decir, a un ser humano; sin sentir miedo, restricción u obligación. --Simone de Beauvoir